Hola soy elexplorador
Ver mi perfil


Junio 2007

DLMMJVS
1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Archivo

Tag

Difunde los contenidos

Añade a mi Dada

Añade a mi Dada

Comparte los contenidos

De.licio.us




 
“Si he comprendido bien, de responder deteniéndome un tanto sobre la educación que he recibido, sobre lo que creo haber hecho, sobre lo que se está haciendo alrededor de mí, como encaro mi porvenir personal así como también, en general, el porvenir de nuestra profesión y, agregaría, sobre el estado espiritual en que me hallo actualmente,
Me parece difícil para quien vive todavía en el momento.

  La vida del teatro avanza a grandes zancadas, aun tengo ganas de hacer locuras y la profesión teatral se tiene cada vez en mayor consideración; en cuanto al apego que conservo por mi oficio, puede expresarse así: mi oficio es, entre todas, las artes, la más viva, no la más pura, sino, que repito, la más viva. Por lo tanto, es la más mezclada. No se la puede practicar tapándose la nariz. Es una fusión humana donde hay de todo, lo mejor y lo peor;  pero a veces me pregunto si los que tratan de eliminar lo peor serían capaces de conservar lo mejor. Entonces hay que tomarlo como es.       

  Basado esencialmente sobre la recreación del Acto, en sentido profundo, el acto de vida, la creación en marcha, que comprende el deseo, la fecundación y la gestaciones sobre todo AMOR y su contrario MUERTE.”

 

 

 

Jean Louis Barrault (1910-1994)

 

  Así pensaba ese excelente actor y director francés Jean Louis Barrault quien interpretara a autores clásicos y contemporáneos en la búsqueda de un nuevo lenguaje dramático corporal. No puedo evitar detenerme en la pasión de sus palabras, en el delirio que provocaba en su espíritu el acto creador, el teatro como esencia de la vida, como motivación interior para la consecución de ideas claras que nos permitan la identidad absoluta entre la realidad de la vida misma a través de la vida de los personajes.“La exigencia todopoderosa de la escena”, donde la escena es el objeto sagrado, que se alza por encima de las condiciones económicas para permitirnos pulir el trabajo según nuestra moral artesanal y lograr un resultado digno, creíble, verdadero.

  En el teatro, donde los hombres son invitados, donde nadie se siente elegido o privilegiado, donde todos se despojan de su apariencia social para ser solo espectadores; Allí el obrero, el maestro, el estudiante, el hombre de negocios, el rico y el intelectual se convierten solo en hombres. “El teatro despierta su infancia, es decir su unidad, su gravedad, su fuerza, su salud: lo que tienen de más auténtico. Si los espectadores no consiguen liberarse de los personajes que encarnan en la vida real, no tiene lugar el milagro del teatro” Y se encuentran de pronto inmersos en ese mundo, con sus propias emociones reflejadas en esos seres de carne y hueso que prestan sus sentimientos para detonarlos en el acto creador y así llegar al alma de los que con atención siguen de cerca como curiosos, oteando a través de la imaginaria ventana de la escena lo que es por linea general el reflejo de sus propias vidas y sentimientos, descubiertos en esos personajes que les toca comprender, amar u odiar.

 Es así como el actor manifiesta su capacidad creativa ante el ávido espectador, haciendo creíble esos sentimientos y emociones que lo hacen un ser privilegiado y lleno de sorpresas. “Triunfar en el teatro, en la actuación es imponer silencio en el espectador”

  La palabra y los movimientos corporales son el lenguaje del arte de la actuación; Aristóteles decía: “El que considera las cosas en su nacimiento y origen, obtendrá la  noción más clara de ellas” Y de eso se trata; la comprensión hará que un actor perciba adecuadamente y la sensibilidad lo obligará a hacerlo con sentimiento. Así que podríamos decir que el primer requisito para un actor es la comprensión como decía Lee Strasberg “pues a ella deberá el uso apropiado del resto de sus posibilidades”. Lo segundo es la sensibilidad..... “La disposición a ser afectado por las pasiones que intentan estimular las obras” Lo tercero es el espíritu o el fuego, que “consiste en un animo atrevido, vivacidad de imaginación y rapidez de pensamiento; es a éste fuego o a este espíritu a lo que debe la representación su gran aire de realidad”.

  Actuar no es una responsabilidad, es un divertimento, un juego que consisite en hacer creer al espectador que lo que está pasando en la escena es verdad y digo verdad porque el juego consiste en eso, hacer creer que lo que se vé es lo que es, entonces nace la identidad de sentiminietos donde el actor y el espectados se unen en un solo sentír, el del personaje, entonces el teatro se convierte “en un acto de justicia” que eleva nuestros espíritus hacia la comprensión del proceso interior mutuo; y no importa de donde venimos, el milagro se hace cuando esa identidad se logra, cuando el reflejo del sentimiento se apodera del ambiente y entonces nace la universalidad del teatro, donde todos somos capaces de comprender el hecho teatral en sí mismo.

 Es inevitable entonces recordar que el actor, el artísta creador no copia meramente la apariencia externa de la vida sino que interpreta la vida en todas sus facetas y profundidades; el cuerpo del actor absorbe capacidades sicológicas, es poseido y colmados por ellas hasta trasmutar gradualmente en su sensibilidad las imágenes sutiles, sentimientos, emociones e impulsos elementales. Su cuerpo y su voz son los recursos físicos sobre los cuales debe basar su actuación; el factor “accidente” debe ser retirado de su profesión creando con ello el terreno firme para el desarrollo de su talento

  Y no puedo evitar terminar esta reflexión con las palabras de esa extraordinaria actriz Maria Becker: La inteligencia no es nunca un defecto. El alma no es nunca un defecto, Quien quiere hacer teatro, quien quiera actuar debe saber hablar, saber como moverse y dominar el oficio. Hay mucho que elaborar, siempre hay que pulirse. Se aprende tanto como se quiere. Hay que comenzar cada día desde abajo”

 El Explorador.

 

Tag: explorer


 United Nations   La libertad de expresión es el derecho de todo individuo a expresar ideas libremente, y por tanto sin censura. Es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y la mayoría de los sistemas democráticos también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta.

 

El Artículo 19, de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", señala: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."

 

Por otra parte, existen otros derechos y libertades ( o "derechos a la libertad de...", ejemplo: derecho a la libertad de reunión, manifestación, ejercicio de cultos, etc.) conjuntamente con el derecho a la libertad de expresión. Así el derecho a la libertad de expresión no es un derecho absoluto ni ilimitado, como tampoco lo es ningún otro derecho o libertad. Cada derecho o libertad ( derecho a la libertad de...) tiene un ámbito de desenvolvimiento y de compresión, y cada persona que ejerce un derecho, debe actuar dentro de ese ámbito de desenvolvimiento y de comprensión de dicho derecho. Actuar más allá de dicho ámbito, es no actuar dentro de dicho derecho, sino fuera de el, con la posibilidad de quien actúa de violar, vejar o atropellar derechos de otras personas, y es más grave aún cuando se trata de derechos humanos de las personas. El límite al derecho humano de la libertad de expresión, está dado por el respeto a otros derechos humanos de las personas.

 

Existen derechos humanos, que por su contenido, delimitan el ámbito de desenvolvimiento y de comprensión de, el derecho a la libertad de expresión, como son el derecho humano de la honra, el derecho humano de la privacidad y el derecho humano a la presunción de inocencia. Este último derecho humano es protegido generalmente en las legislaciones de los países, por el mismo derecho de "ser considerado inocente hasta que se pruebe lo contrario conforme a ley y en un juicio, en el que normalmente se dice que cuenta con todas las garantías", esto se asegura a todo imputado o acusado de un delito, y también puede ser protegido en los países valiéndose de las acciones judiciales que resguarden el derecho humano de la honra de toda persona. Estos derechos humanos nombrados están reconocidos en " La Declaración Universal de los Derechos Humanos", y demás instrumentos y tratados internacionales, como por ejemplo la "Convención Americana sobre Derechos Humanos" o "Pacto de San José de Costa Rica".

 

Otra limitación es la de hacer propaganda a favor de la guerra (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

 

Según lo expresado, el Artículo 12 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", señala: "Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques." Y el Artículo 11, de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", dice en su Nº1: "Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa."

 

Todos los derechos humanos que son limites a las expresiones, tienen su fundamento, entre otras fuentes, en el "respeto a la persona humana", en el "principio de dignidad de la persona humana", en el "principio de inviolabilidad de la persona humana", en el "principio de autonomía de la persona humana", y relacionados con estos principios en la sentencia de el filósofo alemán Immanuel Kant, de que: "los seres humanos constituyen fines en sí mismos y no pueden ser utilizados solamente como medios en beneficio de otras personas". Esta máxima de el filósofo Kant, es precisada por el principio de que "no se usa a un ser humano como medio en provecho de otras personas, ni tampoco se interfiere en forma ilegitima con los proyectos que tenga para su vida, si es que un gravamen, imposición o restricción a que se sujeta tiene sustento en su consentimiento.  

 

  El derecho a la libertad de expresión es defendido como un medio para la libre difusión de las ideas, y así fue concebido durante la Ilustración. Para filósofos como Montesquieu, Voltaire y Rousseau la posibilidad del disenso fomenta el avance de las artes y las ciencias y la auténtica participación política. Fue uno de los pilares de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa, hechos que revolvieron las cortes de los demás estados occidentales.

 

  Venezuela

 

En Venezuela la libertad de expresión es un tema de debate, sin embargo, tal como se expresa en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el Artículo 2, "Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.", igualmente en el decreto de Exposición de Motivos de la Constitución , se menciona que, "Se garantiza la libertad de expresión sin que sea posible censura alguna. Por ser consustancial con ese derecho, quien lo ejerza asume la plena responsabilidad por todo lo expresado. Así mismo, se reconoce el derecho a una información veraz, oportuna, imparcial y sin censura.". Constitucionalmente Venezuela goza del derecho de libertad de expresión, aunque varias organizaciones internacionales deploren este hecho. La Corte Interamericana de los Derechos Humanos, está por aprobar un fallo, que no se sabe si será a favor o en contra del Estado Venezolano, debido a la decisión que tomó el Jefe de Estado de éste país en no renovarle la concesión para la transmisión en el espectro radioeléctrico a un canal de televisiónVenezuela 





 

SOBRE EL PERDÓN

21 giu 2007


PERDONAR ES CIENTÍFICO Y NECESARIO PARA VIVIR PLENAMENTE EL PRESENTE.

 

 

El pasado es ayer y no se puede cambiar. El perdón a nosotros mismos y a los demás nos libera del pasado, de tristezas, dolores, cólera, y resentimientos. Nos libera de culpas y enfermedades. Nos hace comprensivos y abre nuestra mente al poder y misericordia divinos.

 

 

El acto de perdonar es aquel en el que nos damos cuenta que hemos atraído un evento, nos damos cuenta de nuestra interacción con el evento y del conocimiento de que la otra persona o parte involucrada tuvo que satisfacer su necesidad o su necesidad de aprender.

 

 

Nadie nos puede hacer algo que no hayamos atraído hacia nosotros, que no hayamos en efecto causado para que esto pasara o sucediera, entonces ¿porqué sería necesario perdonarlo? Es solo necesario perdonar si no se ha entendido la verdad al principio o quizás es necesario así para que la otra persona pueda saber  y entender eso de que somos parte de la verdad y con eso no tener que mantener ningún lazo hacia ellos en el futuro de otras vidas.

 

 

El perdón es como una válvula al mismo mar. Perdonar es en algunos casos, olvidar el placer de la venganza. El animal que está herido buscará atacar a quien sea que le haya provocado la herida.

 

 

Perdonar significa que abandonamos las lágrimas de las heridas pasadas y la ira del resentimiento pasado, para vivir el amor en el aquí y ahora.

 

 

Ganamos en respeto a nosotros mismos y en sabiduría cuando somos capaces de dejar marchar el pasado y perdonar a quienes nos han herido. De otro modo permanecemos atrapados en la creencia de ser víctimas, sin posibilidad alguna de alterar nuestras vidas.

 

 

Perdonar no significa que condenemos el mal comportamiento, ni significa necesariamente que haya de gustarnos la gente que nos trató mal. Significa, sin embargo, que cuando perdonamos a otros renunciamos a nuestra ira y resentimiento.

 

 

Cuando perdonamos nos quedamos ligeros de espíritu y sintiéndonos bien con nosotros mismos. Sin eso no tenemos posibilidad alguna de estar verdaderamente capacitados. Seguiríamos creyendo que otros nos trataron y nos tratarán mal y siempre arrastraríamos ese resentimiento. Corroe nuestras entrañas; es la materia prima de la que se forman las enfermedades.

 

 

Podemos pedir al Ángel del perdón que nos muestre el sendero para deshacernos de la acusación y la injuria. Es realmente solo nuestra intención de liberarnos del fardo de la negatividad lo que iniciará el proceso de curación. Ésta liberación nos da la oportunidad de despejar otros aspectos de nuestra vida en los que pudieran haber resentimientos y penas ocultos que bloquean nuestro gozo.

 

 

Pidiendo al ángel del perdón que nos ayude a soltar nuestra negatividad, estamos capacitando al proceso de curación para que se inicie.

 

 

TERAPIA DEL PERDÓN

 

Por un mes, dos veces por semana dirígele una carta a Dios y al Ángel del Perdón donde te perdonas por haberte permitido aceptar los eventos que te han provocado sufrimientos y a la vez perdona a todas aquellas personas que en el pasado o en el futuro te hayan dañado, los perdonas y los liberas para que tú y ellos puedan fluir en armonía perfecta y en orden divino.

 

Gracias Padre porque ya me oíste.

 

 

Nada en el universo es casual, todo es causal

 

 

Ultimos comentarios

Últimos post

Mi links preferidos